El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció su intención de cambiar radicalmente la estrategia en la conducción de los procesos diplomáticos respecto al conflicto entre Ucrania y Rusia

Chas Pravdy - 02 mayo 2025 10:21

Esto significa que Washington tiene la intención de debilitar su papel como mediador activo en la búsqueda de una pronta resolución de la guerra, pero sin renunciar a sus esfuerzos en general y sin planear distanciarse completamente de las iniciativas diplomáticas. La portavoz del Departamento de Estado, Temmie Bruise, informó sobre esta tendencia actual en la diplomacia. Ella destacó que EE. UU. está modificando su postura respecto a la participación en el proceso, en particular en cuanto al formato y la naturaleza de la ayuda que están dispuestos a encaminando hacia una resolución rápida y sostenida del conflicto. Al responder a una pregunta sobre la posible introducción de sanciones adicionales contra quienes ayudan a Rusia en la guerra, Bruise subrayó que la estrategia principal de EE. UU. sigue siendo la diplomacia, así como un enfoque más integral para resolver la crisis, teniendo en cuenta los intereses de toda la comunidad internacional. En el contexto de los cambios en la política exterior de EE. UU., ella llamó a entender que el país debe concentrarse no solo en apoyar ciertas iniciativas diplomáticas, sino también en incentivar a las partes a proponer ideas concretas para terminar con el conflicto. «No buscamos ser un mediador constante en las reuniones ni tejer intrigas diplomáticas en cada paso. Ahora, esa tarea corresponde a las propias partes del conflicto. Nuestro deber es crear condiciones para que puedan encontrar una solución», enfatizó Bruise. También añadió que Washington ya no tendrá un papel activo en facilitar mediaciones directas, ya que son los países involucrados directamente en el conflicto quienes deben generar y presentar propuestas reales para su cese. «Ha llegado el momento en que las partes deben desarrollar por sí mismas ideas y avances concretos para terminar la guerra. Es su tarea, y depende de su voluntad el resultado final», afirmó la portavoz. Esta decisión de facto consagra una nueva conceptualización en la política de EE. UU. respecto a Ucrania y Rusia. Inicialmente, esta idea fue expresada por el Secretario de Estado, Marco Rubio, el 29 de abril pasado, quien enfatizó que, en caso de no haber avances sustanciales en las negociaciones de paz, Washington ya no planea actuar como mediador activo. Según Rubio, EE. UU. está dispuesto a cambiar su estrategia y reducir su participación en iniciativas diplomáticas, confiando más en los esfuerzos de las propias partes en conflicto. La decisión sobre los pasos a seguir fue, en definitiva, muy decisiva para Washington en el contexto de la guerra entre Ucrania y Rusia. La semana pasada, según Rubio, Estados Unidos considera que una etapa crítica es evaluar el nivel de progreso y determinar si deben continuar apoyando la vía diplomática hacia la paz. De hecho, su experiencia internacional reciente y un momento políticamente crucial volvieron a plantear la cuestión de cuánto está dispuesto Washington a alejarse de su papel activo en esas negociaciones y delegar la responsabilidad a las partes directamente involucradas en el conflicto. En general, estas declaraciones reflejan un cambio en la postura de EE. UU. respecto a su rol en la resolución de la guerra. Según expertos y analistas, este paso puede entenderse como un intento de centrarse en esfuerzos más específicos y dirigidos por parte de Ucrania y Rusia, así como de crear una plataforma más equilibrada y diplomáticamente fundamentada para buscar compromisos. Sin embargo, todavía está abierto el interrogante de cuán efectiva será esta estrategia y si no conducirá a una prolongación del conflicto o a una mayor subjetividad de las partes en el proceso de búsqueda de paz.

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